«El ciberespacio. Una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores, en todas las naciones, por niños a quienes se enseña altos conceptos matemáticos… Una representación gráfica de la información abstraída de los bancos de todos los ordenadores del sistema humano. Una complejidad inimaginable. Líneas de luz clasificadas en el no-espacio de la mente, conglomerados y constelaciones de información. Como las luces de una ciudad que se aleja…».
Adaptación al film en marcha (para el 2011) por Joseph Kahn.
Es curioso las cosas de las que acusan a Gibson respecto a esta novela; aunque sólo hay una realmente importante: haber acuñado el término “ciberespacio”. La novela trata de cómo un hácker venido a menos, anulado, acepta una oferta que le saque de la vida inmunda que lleva, por condena, fuera de La Red, su auténtico mundo.
La primera historia publicada por William Gibson fue The Gernsback Continuum. La historia es curiosa, pero lo interesante es el ambiente que trata de crear: un ambiente retrofuturista, de diseño, de modernidad exquisita, y de lo autoconscientemente antiguo convirtiéndose en moderno. La historia apareció tanto en Mirrorshades, la antología cyberpunk como en Burning Chrome, la antología de cuentos de Gibson, y posiblemente pasó desapercibida: el tema es interesante, pero la historia no era nada del otro jueves.