Sant Jordi: Día horrible, desde las ocho de la mañana en danza, en medio de una ciudad tomada por dos hordas diferentes a) la local, gente en busca de su libro y/o de su rosa y/o del famoso de la paraeta de turno b) la foránea, los juligans que iban a ver el Manchester- Barsa. [...]
¡No basta con regalar un libro el día 23, es necesario leerlo! Esta aseveración que parece tan absurda y tan lógica, no es mas que una apreciación de la realidad. Desgraciadamente el Día del libro se convierte en un rito que alimenta ríos de estanterías cubiertas de blanca ignorancia y de un fino polvo que va obstruyendo nuestros sentidos. Como un 2 de mayo de hace 200 años, es necesario iniciar otra revolución, pero esta vez para luchar por la creatividad, para conquistar “el reino de fantasía” como rezaba el título del libro de Michael Ende y no dejarnos invadir por “La Nada”.
Yo pienso seguir plantando árboles.
El 23 de Abril celebramos el día de Aragón, con nuestro patrón San Jorge.
Pero también se celebra el día del libro. En el paseo Independencia podremos ver durante todo el día las casetas de las librerías, que salen a la calle para mostrar sus novedades a los lectores. También podemos acercarnos para que el autor nos firme el libro.