Octavio Paz no es poeta en su tierra y «la intelectualidad», siempre escorada a la izquierda, no le ha perdonado sus críticas a la Rusia estalinista o a la Cuba de Castro. Hace poco, los diputados le negaban al único Nobel de Literatura mexicano las letras de oro en el Muro de Honor del Congreso. Ahora, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta, equivalente al Ministerio de Cultura) ha colgado en espacios públicos un cartel conmemorativo del décimo aniversario de la muerte del escritor, que incluye unos versos que no pertenecen al autor de «El laberinto de la soledad». El póster, con una fotografía del rostro de Paz, lleva impresa la estrofa: «No olvides nunca/que el primer beso/no se da con la boca,/sino con los ojos».
El diario «Milenio» descubrió el gazapo y consultó a varios expertos en la obra del Nobel de 1990. José de la Colina dice estar seguro de que ese verso no es de Octavio Paz: «Es muy cursi, no tiene ritmo. No creo que usara una frase tan expositiva. Tal vez hubiera escrito algo más sencillo como «El primer beso es una mirada»».
Para Héctor Tajonar, el texto «definitivamente no es de Paz; pero, si lo fuera, se trata de una mala selección, porque no es representativo de su obra. Si fuera un jugador, apostaría cien a uno a que no es de él, porque ni siquiera es un poema: parece más un consejo que da una tía a su sobrina».
Marie-José, viuda del escritor, reconoce que «nunca he oído esos versos. No suenan a él, pero hay que averiguarlo o que los que lo publicaron digan de dónde lo sacaron. Tampoco podemos descartarlo del todo, ya que pueden ser una frase extraída de un ensayo suyo sobre el amor o algo sacado de contexto».
La dirección de Comunicación Social del Conaculta ya reconoció el error y ofreció una disculpa. Pero lo curioso es que nadie parece saber quién es el autor de esos versos, y los buscadores de internet atribuyen su paternidad a Pablo Neruda, a Federico García Lorca y al alemán O. K. Bernhardt.
Visto en ABC.
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