Martes 02 de Diciembre de 2008

El legado de Pessoa

19/08/2008 07:39:59 Por: apostillasliterarias Clasificado en: Noticias Tags: , , , , Sin comentarios →

La noticia (lacónica y sombría como un pésame en invierno) anuncia la subasta en octubre próximo de una parte inédita de la obra de Fernando Pessoa (1888-1935) en poder de la familia del poeta de múltiples heterónimos. En el lote, palabra escasamente poética, figura el voluminoso dosier Crowley, que reúne toda la documentación sobre el vínculo que mantuvo Pessoa con el astrólogo y satanista inglés Aleister Crowley (1875-1947), así como algunos manuscritos de las revistas Orpheu , Contemporánea y Sudoeste , que pertenecieron a Pessoa. El valor del dosier Crowley es incalculable y su posible venta, pese a los esfuerzos que el Estado portugués está realizando para lograr que los herederos de uno de los mayores poetas del siglo XX no vendan los originales, ha despertado la codicia de poderosos coleccionistas británicos y estadounidenses.

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Un legado de extraordinaria riqueza

31/05/2008 10:03:15 Por: apostillasliterarias Clasificado en: Escritores Tags: , , Sin comentarios →

Los apuntes que el gran escritor ruso tomó en los últimos años de vida son los únicos en su género. Reunidos en Cuadernos de notas (La Compañía), libro del que ofrecemos un anticipo, revelan matices ocultos de una personalidad lúcida y sensible.

Escritos durante los últimos trece años de vida de Chejov, al pie o al margen de sus grandes cuentos y piezas teatrales, estos Cuadernos de notas son, en verdad, únicos en su género. No se trata de un “diario íntimo”: los pasajes autobiográficos o confesionales son escasísimos y, por lo común, están velados por el uso de una tercera persona y de iniciales, que vuelven casi imposible afirmar la identidad. El lector encontrará a Chejov mucho menos en los deliciosos hechos narrados que en la mirada que supo entender su importancia más allá de la nimiedad aparente, y en la voz -ese tono inconfundible- que los pone en palabras. Por lo demás -¡qué diferencia con el diario de Bioy Casares!- a Chejov no le interesa revelar secretos, sino aludir a misterios literalmente inaprensibles por las palabras y, por eso, capaces de generar más y más obras de arte. No confundir con ningún “pudor” de época: se trata, más bien, de una desconfianza, adelantada a su tiempo, de la noción de personalidad. El “yo”, para Chejov, su propio “yo”, es menos una “fuente inagotable de imágenes” que una especie de máquina de percepción, reelaboración y conexión, de manera siempre desconcertante, de imágenes externas. Y el único rasgo permanente de cada personalidad es, salvo en el caso de los locos, su constante metamorfosis.

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