Carta abierta a Jane Austen
Dearest Miss Austen:
En un rapto de locura, el 7 de marzo pasado, la víspera del Día Internacional de la Mujer (una farsa que a usted, de seguro, le hubiese provocado una sonrisa conmiserativa), compré toda la filmografía disponible de películas basadas en sus libros. Porque ¿de qué otra mejor manera empezar el Día Internacional de la Mujer –me dije–, si no es viendo una película inspirada por la creadora de la emblemática Emma? Así las cosas, esa noche me jalé de una sola tacada el prodigio de las casi cinco horas de Orgullo y prejuicio (la serie de la BBC, 1995), y entré en la fecha celebratoria casi simultáneamente con la frase que revela la nobleza de alma de Lizzy: Till this moment I never knew myself. Así es: hasta ese momento no se conocía a sí misma.
Notificar sobre contenido inadecuado