De la inmesa brevedad y ciertos aforismos

“Hay que estar muertos para no notar la brevedad”
J.M.
Tras la fugacidad de los años, por más imaginarios que yo suponga, tan solo un concepto, algo intangible, etéreo, abstracto, que nos oprimen (más como una percepción), o que nos acerca a un final, el nuestro, y que cada vez me parecen más veloces, he reflexionado sobre la brevedad. Sobre aquello enorme que se guarda tras esa concisión de la vida, de los instantes, de las palabras, de lo dicho, de las frases, y de todo aquello que parece algo ínfimo, cuando a decir verdad todo lo que se encuentra tras ese laconismo es grandeza. La brevedad es tan colosal, que es capaz de guardar en pocos palabras todo el secreto de una vida, o la misma muerte
[Lee la nota completa en "El pájaro azul", y conoce el número 450, Junio 2008, de "La gaceta" del Fondo de cultura Económica, que rescato por su gran contenido: una selección magnífica de aforimos de diversos autores. Entre ellos Lichtenberg, Gómez Dávila, Jünger, Kafka, Valéry y otros]
jminila.blogspot.com/2009/01/de-la-inmesa-brevedad-y-ciertos.html
Notificar sobre contenido inadecuado