La soledad

De nuevo mi soledad te oscurece,
lo siento tanto como te siento,
sé que no hay palabras que
auxilien el desamparo de las
horas ausentes donde no
existimos,
desde mí clausura sólo
te pueblan decepciones.
Puedes oír mis manos
recorriéndote en el papel,
en el teclado, sin embargo
no hay nada más inquisidor
que la lejanía de su retórica
sobre tu piel floreciente, bajo
tu cabello enredado de placer
estimulando mi sangre,
como intentado seducirme
para siempre, y sin tregua.
Perdóname también eternamente
y creceré cada vez más intenso
rodeándote, concentraré tanta
belleza en tu cuerpo que desearás
el descanso, al fin, de echarme de
menos, a veces.
laflordelapocalipsis.blogspot.com/2008/07/la-soledad.html
Notificar sobre contenido inadecuado
