Poe: una vida trunca
Acompañados de una nota introductoria, presentamos tres extractos de la nueva biografía de Edgar Allan Poe publicada en Inglaterra, un libro pequeño escrito con un estilo parco, lo cual en vez de restarle incrementa su intensidad y hace que sus páginas duelan.
Charles Baudelaire señaló alguna vez que “su muerte fue casi un suicidio, un suicidio preparado durante mucho tiempo”. Poe verdaderamente se creía señalado por un destino desafortunado desde el día en que nació. Desde su infancia estuvo muy versado en lo que en una ocasión llamó “el libro con broche de hierro de la Desesperación”. En uno de sus primeros cuentos, el “Manuscrito encontrado en una botella”, el narrador había escrito: “Es evidente que nos apresuramos en dirección a un conocimiento excitante —un secreto que no debe impartirse nunca, cuya consecución es la destrucción”. Poe estaba predestinado a morir en la ignominia. Estaba condenado a morir delirando. En una ocasión dijo: “Con frecuencia me ha parecido que puedo oír claramente el sonido de la oscuridad al extenderse sobre el horizonte.” Esa oscuridad siempre estuvo corriendo hacia él. [...]
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