Literatúrame – Un nuevo curso 2007/08

Septiembre 17th, 2007

Ya estamos en ciernes de un nuevo curso para los estudiantes, los profesores y en realidad para todos, ya que es un pensamiento muy común tomar este mes como el principio del año escolar o laboral.

Es difícil contar los avances del funcionamiento de Literatúrame!, estuve a punto de cambiar el sistema de manejo de los votos por uno sin registro y por lo tanto mucho más libre, y aunque he recibido todo tipo de opiniones, al final prefiero continuar por este sistema de usuarios registrados.

Empecé a cambiar ciertos elementos del software original, implementamos el que se puedan añadir videos en las entradas (igual que si estuvieramos manejando un blog para subir un video). También repetí la primera página de las preguntas frecuentes.

Implementé un Noticiario que funciona con ciertos términos y algo descontrolado, pero realmente útil. Tanto este Noticiario, como la portada Agregadora se pueden añadir a sus webs.

- Literatúrame! Las noticias en tu web

Indico también que en la página web de TusNews añadí este portal (la portada) como fuente para la temática cultural.

Así, finalmente Literatúrame! se compone de 3 sitios, esta bitácora, el Noticiario, y el Agregador para la comunidad que quiera participar.

Siento ciertos cambios, los problemas que me causó la migración, los acentos al cambiar la codificación, y estos ajustes de coordinación final de estos días. Iré avisando poco a poco de los cambios para tener todo terminado estos días.

Estamos en un nuevo curso y de lo que se trata es de mejorar y progresar adecuadamente.

Literatúrame!: Actualidad didáctica y literaria.

Y a Magda un besazo cariñosol, sin su apoyo sé que todo esto no sería tan especial.

Correos: info@literaturame.netemilio@literaturame.net

Noticias en tu web

Julio 25th, 2007

Para ver el Noticiario de Literatúrame en tu página web, simplemente inserta este código en tu web.
Estoy de pruebas, no vinculé esta noticia con ese blog adicional por la portada de Literatúrame. Aquí está el código, acepta el estilo css del diseño que tengan en su web.



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  type="text/javascript" src=
"http://literaturame.net/Noticiario/newsinyourweb.php"
encoding="iso-8859-1"> </script>

El resultado queda de esta manera:

Migración de software

Junio 22nd, 2007

Pligg Se ha migrado todo el sistema pligg con el que funciona literatúrame al menéame cuya filosofí­a de manejo es la misma ya que estamos teniendo problemas de carga en el servidor.
Se va a intentar minimizar todo tipo de daños colaterales, menos mal que literatúrame cuenta con un programador excepcional como es César Laso para ayudarme y mimar esa web y ya me ha llamado diciendo que tiene solución.

Taller de escritura versado en literatura fantástica

Junio 5th, 2007

Escuela de escritores . com
Pueden registrarse de manera on-line para seguir diversos cursos a distancia de Literatura fantástica

En este curso, queremos mostrarte cómo contar una buena historia en la que la magia, los seres míticos y las luchas entre reinos sean sus protagonistas. El género fantástico, tan de moda ahora gracias a las películas de El Señor de los Anillos o los libros de Harry Potter, enraíza con “El poema de Gilgamesh”, Homero y los ciclos literarios griegos.

La influencia más directa —qué duda cabe— la recoge de la épica medieval. Dragones, enanos, magos, guerreros, crearemos nuestros
propios mundos al otro lado del espejo y disfrutaremos con la aventura.
¿Estás preparado para el viaje más alucinante que puedas imaginar?

El cuento más breve del mundo

Mayo 15th, 2007

Hace pocos meses (en noviembre de 2006) la revista Wired convocó a un treintena de escritores norteamericanos, en su mayoría de ciencia ficción, y les pidió que escribiesen un cuento de apenas seis palabras, tomando como ejemplo un micro-relato de Ernest Hemingway cuyo texto completo dice en inglés “For sale: baby shoes, never worn” y que, según parece, el autor de Los asesinos tenía por una de sus obras maestras. La respuesta fue entusiasta y todos cumplieron la premisa, salvo el desobediente Arthur C. Clarke, que escribió un larguísimo cuento de diez palabras. Algunos entregaron más de un texto, como Margaret Atwood. Abundaron los cuentos de tinte político (alusiones directas a Bush y a Irak), y hasta hubo perlas: Steven Meretzky propuso “Muy confundido, leyó su propio obituario” (He read his obituary with confusion); Bruce Sterling escribió “Era muy caro seguir siendo humano” (It cost too much staying human), y Ben Bova puso “Salvó al mundo volviendo a morir” (To save humankind he died again), los que podrían ser, además, brillantes inicios de novela. En cuanto a la ya mencionada Atwood, empleando una audaz elipsis jugó con la lógica secreta que vincula dos hechos o noticias: “Hallan cadáver incompleto. Médico compra yate” (Corpse parts missing. Doctor buys yatch).

En sus cuentos más ortodoxos, Hemingway ya había dado muestra de su capacidad sintética y de su economía expresiva. Su “A Very Short Story”, para muchos una versión reducida y avant la lettre de Adiós a las armas, tiene tan sólo 767 palabras en inglés pero, pese al título, no es su relato más corto: “A Banal Story” tiene 634, y el más breve de sus cuentos, exceptuando los intertextos de In Our Time (1925), acaso sea “The Revolutionist”, que no llega a las quinientas palabras. Un buen ejemplo de cómo trabaja Hemingway es “Hills Like White Elephants” (Colinas como elefantes blancos), cuya intriga se reduce a un diálogo entre dos personajes acerca de una operación médica, nunca explicitada. El lector deduce, o no, que la chica está embarazada y que el hombre la presiona para que el bebé no nazca. La palabra clave (aborto) jamás es puesta en boca de los personajes ni tampoco mencionada por el narrador.

“Vendo zapatos de bebé, sin usar” es, en este sentido, digno de Hemningway. Lo omitido (¿otro aborto?) queda resonando en la mente del lector. No estamos ante una novela, o ante un cuento tradicional, donde una lectura gradual nos irá respondiendo los interrogantes: ¿Quién vende los zapatos? ¿Por qué los vende? ¿Por qué están sin uso? ¿Ha ocurrido algo con el bebé? ¿Qué ha ocurrido?

En el minicuento de seis palabras adjudicado a Hemingway nos hallamos ante un hecho presente (el aviso que “ocupa” todo el relato) pero asimismo ante un hecho pasado que obra de dato escondido. Estamos a un paso de la tan citada “Tesis del cuento” de Ricardo Piglia. “Un cuento siempre cuenta dos historias”, concluye Piglia, para quien todo cuento es un relato que encierra un relato secreto. En “Vendo zapatos de bebé, sin usar”, lo mismo que en buena parte de la llamada microficción, los procedimientos que hemos mencionado (la omisión deliberada, la tesis de los dos relatos simultáneos) son llevados a un extremo. Todo está, en este caso, “fuera” del texto. O “fuera de campo”, como dicen los directores de cine cuando la acción no es registrada por la cámara.

Hasta la canonización o (siendo menos tajantes) la popularización del cuento adjudicado a Hemingway, dos textos se repartían el privilegio de ser considerados como “el cuento más breve del mundo”. Uno tiene siete palabras, el otro dieciséis. Es decir que Hemingway les ganó a ambos en brevedad. Aunque parezca imposible, circulan en libros y en antologías cuentos todavía más breves. Luisa Valenzuela escribió uno de apenas dos palabras (“Que bueno”, así, sin acentos ni signos de exclamación) aunque se apoyó en un título provocadoramente extenso (“El sabor de una medialuna a las nueve de la mañana en un viejo café de barrio donde a los 97 años Rodolfo Mondolfo todavía se reúne con sus amigos los miércoles por la tarde”); Aloé Azid ha postulado un cuento de una sola palabra (“Yo”) y cuyo título es “Autobiografía”, pero la cosa no excede de una broma muy ingeniosa, ya que en su caso no se puede hablar de “acción” ni de relato.

Cierto consenso ha establecido que entre nosotros, lectores de lengua española (e incluso entre el lectorado europeo, un poco a la sombra de Italo Calvino), el cetro de “cuento más breve” recayese en “El dinosaurio” del guatemalteco Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí”.

Seguir leyendo.

Una sola literatura

Abril 30th, 2007

Existe una convención internacional que dice: “La literatura Hispanoamericana es aquella que abarca los paí­ses de habla castellana, incluyendo a España”, y “La Literatura Latinoamericana es aquella que abarca los paí­ses de habla castellana pero incluyendo los paí­ses que no hablan castellano pero los une el mismo origen lingüí­stico y que se encuentran en territorio americano, como Brasil y las Guayanas”. México no está en Sudamérica como se dice siempre en España, está en Norteamérica, pero eso no demarca nada sólo es una ubicación geográfica. La geografí­a no demarca ni separa cuando de Literatura se trata: la Literatura es una, en sus manifestaciones particulares y universales. Comento esto porque hoy en la mesa redonda “Escritores hispanoamericanos en España”, celebrada en el marco de la 40 edición de la Feria del Libro de Valladolid, varios escritores coincidieron en su defensa de una única literatura, con lo que estoy de acuerdo. El escritor mexicano Marco Antonio Campos, los escritores cubanos Abilio Estévez y Antonio José Ponte, así­ como el peruano Santiago Roncagliolo, defendieron la existencia de una única literatura que engloba a la española y a la hispanoamericana de México, Centroamérica y Sudamérica. En su opinión, las demarcaciones geográficas son polí­ticas, no literarias. ¡Por supuesto que así­ es!

Ojalá que algún día esto dejara de existir y primara la Literatura, una única Literatura no sólo con tránsito libre, sino englobante, sin demarcaciones polí­ticas ni intereses comerciales o de cualquier í­ndole ajenos a la Literatura en sí­ misma.

Literatúrame, breves estadísticas de esta red social

Abril 26th, 2007

Web 2.0 algo sobre lo que se está teorizando cada día más, ahora con mapas gráficos, explicación por uno de los autores en Microsiervos, la blogosfera rápidamente ha difundido la noticia.

Por este literatúrame las estadísticas y las referencias también crecen cada día, gracias a todos los usuarios y visitantes.

Por google estamos hablando de 51.300 referencias con la url de la web como búsqueda en este momento, link actual para saber el número exacto, y con el término de literatúrame se dispara a más de las 150.000 referencias. En menos de un mes y medio.

En technorati el feed back también va subiendo gracias a vuestros posts o adiciones a vuestros blogrolls, literatúrame se encuentra en un puesto 43.000 y más de 140 links de referencia directa, búsqueda en posts de los blogs, no por término.

Hay otros buscadores, pero creo que estos dos son ahora mismo en los que más se centran la mayoría de los usuarios blogguers.

Aprovecho con este post para decir que estoy en contacto con César Laso, uno de los programadores de Blogia para mejorar toda la web en ciertos detalles que ya no alcanzo en la programación y que se me ocurren para mejorar la accesibilidad y usabilidad del sitio. Ahora César está inmerso en la programación del proyecto de ColorIURIS, derechos en internet, algo en lo que también me centro un poquito y que todavía tengo que implementar a este weblog.
El diseño de esta bitácora también lo tengo que ir mejorando, pero ahora mismo mi vida real y otros trabajos me tienen desbordado.

Muchas gracias, sobre todo a los participantes que enriquecen el sitio con sus aportaciones, ya hay una base de datos de 1.240 entradas que son links a sitios interesantes en mayor o menor relevancia. Literatúrame es una delicia de la que yo personalmente estoy aprendiendo otra vez nuevas posibilidades y descubriendo nuevos sitios en mis paseos internautas, de vuestros escritos, y de los nuevos proyectos didácticos que cada día van aumentando en internet.

¿Cómo dirigirse a los lectores de blogs?

Abril 24th, 2007

“Tratamientos de cortesía entre el escritor de un blog y sus posibles lectores”.

Tratamientos de cortesía.

Durante mis estudios relicé varios trabajos relacionados con el lenguaje y la pragmática, también a varios niveles. Abandoné las opciones de gramática, sintaxis, morfología, etcétera, en pos de la pragmática. Uno fue sobre el tratamiento de tú/usted en las obras de teatro de Lorca. Un trabajo clásico. Otros dos fueron sobre el tratamiento y los elementos de llamada al posible receptor por parte de la publicidad. Realmente estos últimos trabajos me gustaron más, ya que la publicidad bien hecha está llena de elementos con llamadas de atención al receptor. Era muy importante llamar la atención (conclusión de un trabajo en el que analizaba múltiples elementos visuales y comunicativos de un par de anuncios).

Pero todo esto queda totalmente eclipsado por lo denominado actualmente como blogosfera para un entorno de un canal concreto que es la bitácora de internet. Es muy importante el tratamiento de tú / usted que adoptan algunas bitácoras. Pero aquí ya no estoy hablando de un estudio clásico y este post se me irá por los derroteros del ensayo. (Ciberensayo, por supuesto).

¿Cómo tratan los escritores de weblogs a sus potenciales o asiduos lectores? ¿Se han planteado algunos cierta máscara de escritor? ¿El llamamiento de atención sobre el receptor es siempre el mismo?

Desde luego el tratamiento es muy complejo produciéndose muchos más niveles que en una obra de ficción, en la televisión o en un periódico, pero no por ello no podemos dejar de darle un enfoque tradicionalista y sólo con un pequeño esquema clasificatorio de las bitácoras, es posible sino empezar tal inicio de dichas cuestiones (que no estudio).

Hay tantas bitácoras como llamadas de atención.

Bitácoras con el enfoque más tradicionalista. Realmente las que más suelen llamar la atención son las más directas y tienen en el tratamiento de cortesía tú / usted más marcado.
Este tipo de bitácoras han trasladado la escritura clásica del papel o la televisión por una llamada tradicional al receptor en Internet. Es decir, los periodistas, las bitácoras que hablan de informática, los noticiarios, las asociaciones (del tipo que sean), los ab”l”ogados, las revistas, los que hablan de forma temática de cualquier asunto que les interese tratar lo tienen mucho más fácil. Ellos tienen muy claro que hablan a un TÚ (o usted, o vos si aplicará el voseo sudamericano). Aquí ya no me puedo adentrar de la formalidad o informalidad con que lo hacen (requiere más que el tamaño de mi post, pero se le podría dedicar incluso un estudio conciso), pero sí, tienen muy claro al receptor y que les leen, tienen muchos relojitos contadores para saber que lo hacen.
Incluso hay weblogs que critican otros weblogs, nada novedoso si tenemos en cuenta que esto existe desde que la prensa hizo su aparición en nuestra sociedad desde hace ya algunos siglos. Llevan la bitácora con pocas diferencias que lo harían en formatos más tradicionales. En su caso sólo hay ligeras oscilaciones de tono cuando hablan de temas personales, su vacilación aquí se acentúa y no suelen hablar mucho de temas muy personales o que les involucre su vida personal.
Incluso se producen memes o llamamientos localizados a receptores concretos con mensajes muy claros que es la difusión de fotos, noticias, manifiestos, juegos, etcétera.
Pero la llegada del mensaje es mucho más inmediata y directa que en el papel produciéndose la interactividad de los receptores, y algunas veces incluso del aprendizaje del tema del post por parte de los legos receptores.

La otra parte de las bitácoras son más informales y no tan conscientes del tú / usted, las de ficción, las de diario de internet… Realmente estás me interesan más, me gusta mucho el juego que se crea en muchas de ellas. En este apartado caben las bitácoras más dispares y las conversaciones en los comentarios de lo más curiosas, sin ser posible una clasificación a no ser que sea puramente conversacional. Sí, bien digo, conversacional, porque una bitácora puede ser un gran lugar de conversación con lapsos de tiempo para pensar las respuestas (esto es para todas las bitácoras que dispongan de comentarios y los dejen abiertos).
En las bitácoras personales empieza el juego a varias lecturas desde saber ¿quién escribe? por parte del lector y si tal bitácora tiene algún tipo de finalidad. Estos escritores de bitácoras no siempre tienen clara una máscara de escritor y sus oscilaciones de escritura, sobre todo al principio, son muy diversas. ¿Les interesa el receptor? ¿Escriben para el receptor? Si la máscara es puramente literaria desde luego, hay ejemplos en Internet que incluso han saltado al papel. Sí, muchos de los que escriben con ciertas máscaras literarias buscan la atención de los lectores.

Otros escriben a un nivel puramente personal, pero no tienen tan claro si escriben a un receptor (o un él o ella), no saben como tratar muchas veces a un lector que desconoce, y antes o después se da lugar a los comentarios y a los comentaristas, y no todos los escritores están preparados para ello. Se dan cuenta que no querían ser leídos por ciertos receptores y desde luego no quieren los comentarios a según que lectores a los que han expuesto su escritura. En este nivel yo recomendaría escribir con una cierta distancia a pesar de la subjetividad que pueden imprimir los posts, es decir, si se publica un poema de una noche de amor (con el sexo que sea) que el escritor sea consciente que va a ser leído. Así el tratamiento de cortesía de la bitácora será más correcto. Controlará un tono informal, subjetivo o el que quisiera adoptar. Por lo tanto el escritor escribirá para si mismo consiguiendo distanciarse de ciertos escritos y también comentarios. En este nivel de bitácoras el tratamiento de tú/usted es infinitamente variado, diverso y ¿por qué no decirlo? para mí muy lúdico.

A veces se tratan de hacer estadísticas sobre la cantidad de escritoras o escritores en internet. Pienso que en el nivel temático, informático o periodístico hay muchos más escritores, sin embargo en este segundo nivel personal creo que ganan ellas, ¿cómo se puede saber el sexo en internet? ya sabemos ejemplos en la literatura y en la historia de mujeres que se han pasado por hombres, en internet no se puede medir el sexo del software con una IP.

Y otro nivel con el que yo para ir acabando será el nivel conversacional de los foros y comentarios de las bitácoras. Aquí desde luego se es consciente que se habla a un tú y muchas veces se recibe respuesta del receptor desconocido del otro lado de la pantalla. En el nivel de los comentarios es más fácil que caigan las máscaras del tratamiento de cortesía. Da lugar al juego privado si el escritor que responde aclarando su post conoce al receptor o no. Aumentando el tratamiento de cortesía en función de lo interesante que le haya parecido el comentario. También se puede dar lugar a múltiples respuestas y tratamientos de cortesía (tú / usted) si el que escribe firma con su propia web y a su vez esta fuera conocida. En los comentarios y foros se suelen dar respuestas muy espontáneas y el tratamiento suele ser, de todas maneras, muy informal. También hago un llamamiento a la pobreza de lenguaje que se hace en la inmensa mayoría de bitácoras, y de los foros para que hablar. A mi me parece muy divertido que se insulten, que escriban con todo tipo de faltas de ortografía (la mayoría de las veces pienso que por ignorancia pura, aunque en otras se ve un juego subversivo muy divertido) y que se denigren unos a otros. Pero no me parece tan divertido pensar la auténtica destrucción del español que se demuestra la mayoría de las veces.

¿Ha quedado un post largo? ¿He escrito a un ustedes o a un tú? El tratamiento de tú y usted en las bitácoras gracias al intertexto comunicativo se puede volver muy complejo a muchos niveles. Ya que tampoco he hablado de la llamada de atención al receptor con el diseño de página web y otros elementos similares, pero eso sería como en una revista, analizaríamos más algunos métodos de trabajo. Lo que cada vez está más claro es que el escritor de una bitácora antes o después acaba hablando al tú bien sea de forma clásica o de escritores nóveles que empiezan a escribir por primera vez y lo hacen directamente desde Internet sin una disciplina previa (pero el que se mantiene acaba reconociendo que le resulta enriquecedora).

Desde luego me dejo de todo por escribir, pero como ya LES digo (o escribo aquí) esto ha sido sólo un post de algo que me ronda en la cabeza desde que descubrí este canal de comunicación, como es ¿quién escribe y para quién se escribe?

La lingüística del texto es otra cuestión que gracias a las bitácoras se puede añadir otra dimensión.

Y sí, a mi me gusta el nivel personal de Internet y me gusta que las nuevas tecnologías sirvan para difundir la paz, besos y abrazos y no sólo información sino que el acceso de todo esto aumenta la voz y opinión del pueblo. Que todo el mundo que lo desee y tenga acceso pueda escribir lo que quiera con un respeto ajeno y aprenda esta nueva comunicación. Pero vamos, esa es mi parte más idealista, literaria y personal. Pero hoy iba de comunicación lingüística y los tratamientos de cortesía y de su importancia en este nuevo medio.

Elegía, de Philip Roth

Abril 22nd, 2007

Cuando el padre de Philip Roth llegó a los Estados Unidos, estableció su negocio como joyero y relojero. El joven Philip solía pasar sus tardes alucinado ante esas estructuras utópicas en miniatura, hasta que un día se hizo grande y se convirtió en escritor. Pero algo había aprendido: la materia de trabajo, sea ésta un reloj de pulsera o las miles de páginas que arman la literatura de una vida, debe ser manipulada con precisión, con elegancia y sin trastabillar. De esa enseñanza salió Elegía, la última novela de un escritor muy famoso que pronto estará arañando los ochenta años. La historia, simple y complejísima, es la de un publicista, la de un hombre que se deteriora y muere. Es una carretera sin bajadas, que lo lleva de la infancia al último hospital en 71 años, pero que en su trayecto se satura de mujeres, de encuentros y desencuentros, de rencores y silencios, y sobre todo de miedo. Elegía es acaso la historia del miedo al deterioro y a la muerte, y por eso es un relato universal, que podría tener como escenario de fondo a cualquier ciudad del mundo occidental. Sin embargo, Roth eligió experimentar con Nueva York y su periferia en el cuerpo de un personaje que tiene, prácticamente, la edad del siglo XX. Y la elección no es casual. Es como si en todos los libros de Philip Roth, al mismo tiempo ascéticos y apasionados, se agazaparan las esquirlas filosas de una autobiografía total, que el autor de Patrimonio ha ido tramando con persistencia entre las líneas visibles de su literatura. Así, el Estados Unidos de Roth es el de los inmigrantes; el de cierta cara gastada de esa moneda que es el sueño americano; el de los niños judíos corriendo por las calles vacías de una vasta ciudad desolada por la Gran Depresión. Por eso, cuando en Elegía se menciona al 11-S o a Al Qaida, algo en aquella atemporalidad hace cortocircuito. Tal vez el Estados Unidos de Philip Roth ya haya muerto, y su escritura sea uno de los documentos más palpables para reconstruirlo. En cambio, para narrar este nuevo Estados Unidos, todavía indeterminado en su caos, habrá que dejar lugar a las nuevas generaciones.

Como esqueleto literario, Elegía es un libro sorprendente. Una historia contiene, imanta y repele a las otras, en un juego de flashbacks y múltiples capas de una exactitud pasmosa. La frase larga, que se parece tanto a un torrente, pero que bajo sus caudales esconde la lupa precisa de un escritor maduro, refinado. Y la voz narradora, ese narrador omnisciente clásico, que no es sin embargo tan clásico. Pareciera como si en cualquier momento, por la calidez con la que moldea a sus personajes, estuviera por abrir una grieta, tajear el relato, y meterse ahí mismo en la historia, ser uno más. Pero no. Este canto a la muerte no puede sino pensarse bajo el dominio inteligente de un narrador que pueda discernir lo que es esencial de lo contingente y condensar toda una vida en 150 páginas. Cuando Elegía se publicó en todo el mundo, las primeras hipótesis que se barajaron en las notas críticas apuntaban a un mismo espejismo: Roth le tiene miedo, pánico a la muerte. En una de las escasas entrevistas que concedió, cuando le preguntaron si pensaba mucho en la muerte, dijo lo siguiente: “Estuve forzado a pensar en ella todo el tiempo mientras escribía este libro. Pasé dos largos días en un cementerio para ver cómo cavaban las fosas. Durante años había decidido no pensar nunca en la muerte. He visto a gente morir, por supuesto, como a mis parientes, pero no fue hasta que murió un gran amigo mío en abril que lo experimenté como algo completamente devastador. Era un contemporáneo. No decía nada de eso en el contrato que firmé, no me mostraron esa página. Como dijo Henry James en su lecho de muerte: Ah… aquí viene”. Y la referencia al cementerio no es azarosa. Elegía se abre con una primera escena, casi teatral, con los deudos llegando al viejo cementerio para enterrar al ser querido. Y hacia el final, en un cierre a esa temporalidad dislocada pero plenamente consciente de sí misma, ese hombre que al principio es enterrado camina por aquel cementerio, interrogando a un hombre que trabaja ahí para saber cómo cava las fosas. Como en un presagio, como para ver cómo y quién cavará la propia fosa. Y es difícil no conmoverse con Elegía, el relato profundo de un escritor bien consciente de su propia fragilidad, el último libro de un narrador infinitamente premiado y eterno candidato al Nobel de Literatura, pero que sin embargo no duda en reinventarse y que jamás cae en el fácil arte de la autoparodia.

Por lo demás, Elegía habla por sí mismo. Habla en la lengua tragicómica, sólida y desesperada de Philip Roth, un autor que ha abierto su propio universo en ese abarrotado firmamento de luces y sombras que es la literatura norteamericana, muy cerca pero también muy lejos del establishment literario, aullando a la muerte que, a veces, puede ser motivo para una deliciosa literatura.

Reseña de Mauro Libertella, en RadarLibros

Jakobson & Twitter

Abril 17th, 2007

Con internet se empieza a decir; -está todo, y luego muchí­simos usuarios todaví­a no encuentran toda la información que buscan bien porque no exista todaví­a o bien porque no la saben encontrar.
Sí­, sabemos navegar por según que canales de ocio y perder muy bien el tiempo con la web en un bonito proceso interactivo de comunicación, que es lo que tiene atractivo internet, algo que elimina la tiraní­a de una sola dirección del canal como es la televisión o la radio que se participaba por medio del teléfono por parte del espectador. Aunque ahora mismo también empieza a cambiar y se empieza a mezclar todo. Las tecnologí­as avanzan.

Con el esquema de Jakobson tenemos el emisor, receptor, referente, canal, mensaje y código y desde aquí­ podemos extraer las funciones del lenguaje. Un ejemplo siempre recurrente para explicarlo en la práctica; en un bar tendremos el ruido como interferencias para el mensaje que le llega al receptor, etcétera.

Si se aplica a internet en realidad es lo mismo.
Sí­, en internet está todo, pero la búsqueda de la información, y de una información cada más especializada no es tan fácil dar con la respuesta que se busca.
-Es que en interenet pongo la palabra X y me salen 2 millones de entradas,¿cuál es la que me interesa?
Claro, antes eran las fichitas en los directorios de los cajones de las bibliotecas, requiere cierta disciplina, observación y bibliografí­a manejar esas “fichitas” de papel. Pero a la vez es muy sencillo para todos.
Pero ahora la información se está digitalizando a marchas forzadas para facilitar esas búsquedas.
Por eso importante una navegación crí­tica para dar con el emisor adecuado y encontrar el mensaje que estábamos buscando, pero el ruido del bar, con internet sucede lo mismo, hay un sobreexceso de información intrascendente para esa búsqueda de información interesada. Ruido.

-¿Y twitter que es la última moda y yo querí­a leer eso? -, puede preguntar algún lector.
Bueno, en varias conversaciones aplicando el esquema de Jakobson, se van a dar combinaciones de 3 personas, si están 4 hablaran dos y dos, 5 tres y dos…, a no ser que estemos en un debate por turnos, etcétera. No es muy distinto de un chat, pero más solapado en el tiempo.
Twitter directamente es un gallinero (todos pí­ando, todos twitteando) de conversación intrascendente. Se puede complicar todo lo que se quiera como cualquier actividad comunicativa, aunque mezclzado con el software tendrá sus propias reglas de funcionamiento.

O se puede navegar, participar y escribir por ocio y al final, quién sabe, a lo mejor obtendremos todas las historias con internet, las posibles, las reales y la de los tiempos imaginarios de todo lo escrito como sugiere Hawkins en sus teorí­as cientí­ficas, antes sólo se podí­a hacer con el papel, pero internet comunicativamente al igual que el universo es infinito ya, ¿o no?

Lo que es ya una realidad es que este siglo XXI ya está marcado por la completa imbricación entre lo tecnólogico y lo no tecnológico, entre el mundo digital y el real y su completa sincronización por parte de los usuarios que lo quieran dentro de un gran esquema de Jakobson.