8 de Septiembre del 2009
Por: juanharo
Categorías: Blog de escritor, Escritores
¿Cómo sobrevivir a ésto sin volverme jodidamente loco?
Observo la masa. Y cuanto más la miro, más la temo. Es curioso. No puedo deshacerme de ello.
La simpatía y el halago fácil cae al suelo estéril e intenta inútilmente brotar forzando alguna absurda pose.
El dedo acusador se alarga trazando Caras Bonitas y Agradables en el tiempo, que supuran amor y perfume de vainilla por sus poros. Mi sangre hierve y se corta.
Siento el aislamiento de un castrati. Grandes amantes lanzando miradas débiles y perecederas que en su último pestañeo resurgen y se vuelven contra mi para agarrarme por el cuello.
Perdido, solo y asustado. Humor ácido, agudo es el eco de nuestros minutos de Gloria.
Soy presa del terror. Puedo sucumbir a su dulce poesía acaramelada; a veces triste y pesimista. Mierda en tacita reluciente de porcelana. Tan frágil como repugnante.
Sería tan sencillo perder el tiempo sentado, gorroneando tiempo a diminutos genios y tocando las pelotas; seguro que sí.
Ahora huele a azufre, alcantarilla y perro mojado. Cerbero muerde conferencias desde las puertas del reino infernal.
Leer mas : http://www.juanharo.es/wordpress/short-stories/el-perro-del-castrati/
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26 de Agosto del 2009
Por: juanharo
Categorías: Blog de escritor, Escritores
Esa noche cambio mi apellido y el acero roza la piel debajo de mi oreja. Y mi pelo es una sábana larga y negra azabache que cubre la boca y la censura como estrellas estampadas en pezones.
Esa noche salgo con ojos verdes botella vidriosos a escena.
El espectador pasivo delante de los ojos del espectador pasivo.
El espectador activo titubeante que mira al falso espectador activo.
Debajo del velo están los ojos de cristal y el bastón lanza golpes al aire intentando cortar el viento y hacer estallar en aplausos al público; el bastón ahora es el túnel del destino cargado que arde en mis manos. La llama de la rendición, segundos de humo y dulce cara de recién nacido dormido.
Enfrente: indignación y miedo. Sus piernas tiemblan mientras maldicen.
A ambos lados: porno sin censura.
Detrás: el Centro De Atención oculto y risueño entre mantas, entre sueños relajados.
3 de Agosto del 2009
Por: juanharo
Categorías: Blog de escritor, Escritores
Respirar hondo se había convertido en remedio; silencio en amenaza; amenaza en indiferencia.
Sentía temblar el labio superior y el párpado izquierdo. La presión en el pecho: patológica. Bandejas de plástico con alimentos fríos. Frío, precongelado, olor artificial, sabor plastificado. Las bandejas salían cada mañana de la cocina y eran repartidas por las habitaciones del hotel. Esquivar el saludo y coger el desayuno. Repetir en voz baja: ‘la misma mierda de siempre’ y después comértela derretida en leche. Me acercaba a la ventana y la décima planta gritaba ¡VÉRTIGO! Acercándome era absorbido: el ritmo de hormigas cavando túneles, arañas trepando bloques, moscas monitorizando el tráfico y grúas como directores con batuta. Observando, nada más.
La alarma del reloj sonaba siempre a la misma hora y era Algo Más, mas ahora solo gira y suena; nada más. El teléfono también era Algo Más. Cuando esperaba que el cartero llamase a la puerta y me entregase alguna carta sin mi nombre escrito en una pequeña ventana de un fino plástico transparente. Ahora el cartero no llama y usa el buzón. En algún lugar debe estar ardiendo papel. El humo alertaría a cualquiera que pasase por allí cerca y entonces adivinarían los tres dígitos que ocultan miles de tormentos. Deseo. Apartar la mirada se había convertido en remedio; inhibición en amenaza; amenaza en pena.
Completo: http://www.juanharo.es/wordpress/short-stories/buzones-correspondencia-y-correspondido/
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17 de Junio del 2009
Por: juanharo
Categorías: Blog de escritor, Escritores, Literatura, Literatúrame Etiquetas: afecto, amor, encuentros, fin, relato corto, temores
Antes de convertirse en adultos, cuidaron un perro doméstico, hamsters o ratas, un par de gatos siameses y hasta un hurón que desapareció una mañana cualquiera con uno de los hamsters en la boca. Aquella rata volvió a su jaula, pero del hurón no se supo nada más.
En su habitación comentaban el día después de la televisión; entre el toque de queda y el zumbido de la mosca del sueño.
Coches a control remoto y muñecas; videojuegos y maquillaje desparramado por la cara; charlas por teléfono y partidos de fútbol. Nada de éso. Y sus padres sospechaban. Y la comida se enfriaba.
En las fotografías, en los vídeos caseros y murales a base de recortes. Allí colgaron sus roles.
Antes de la pelusa en la cara y de la vergüenza con la primera menstruación.
Uno de ellos preguntaba y esperaba la respuesta. La respuesta llegaba en la siguiente pregunta.
Antes de todo ésto: ya conocían la separación.
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http://www.juanharo.es/wordpress/short-stories/¿y-ahora-que/
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