La deformación evaluadora.
Cuando hablamos de evaluación, tenemos presentes tres elementos: calificar, clasificar y ajustar procesos. Necesariamente no siempre los tres concurren de la misma manera, dependen del sujeto, del objeto, del objetivo, de las finalidades etc. Cuando nos referimos a elementos del sistema (centro, procesos, agentes etc) hay otros aspectos no menos relevantes: quién evalúa, a quién y cómo.