Londres tiene una amplia relación con la literatura, ya sea como escenario o como lugar de residencia de escritores, siendo como es y era uno de los centros culturales más importantes del mundo, además de una ciudad enorme, casi un pequeño país. Así podemos, por ejemplo, visitar la recién restaurada casa de John Keats (Keats Grove, Hampstead), donde el poeta conoció a su adorada Fanny Brawne y escribió Oda a un ruiseñor. Allí Podremos ver el anillo de compromiso de la pareja, pinturas, cartas o la propia máscara mortuoria de Keats, que falleció víctima de la tuberculosis con veinticinco años.
Leer completo en Lecturalia