“Durante casi un año volviendo de mi trabajo me cruzaba con una vieja compañera de la escuela primaria que paseaba su bebe. Ella hacía lo imposible por ignorarme. La vidriera de un comercio, una ocasional acompañante, la criatura misma servían como excusa. Pues bien, hace unos meses Facebook me sugirió que tal vez la conozca, y allí fue cuando nos dimos cuenta cuánto nos extrañábamos. (…)”
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Y SIN EMBARGO magazine » encuentros, hernán dardes: yse #20.
