
Una de las virtudes que tiene el libro La púrpura negra, de Luis Murillo, además de ser trepidante y entretenido, es que por una razón u otra los temas que trata siempre van a ser de actualidad, y en muchas ocasiones polémicos.
Nos ha parecido francamente curioso descubrir una iniciativa en Internet, concretamente un grupo en Facebook, que defiende algo muy parecido a una de las primeras propuestas que hece el papa Adriano VII, el protagonista de la novela: vender todos los tesoros del Vaticano y usar ese dinero para mejorar la vida de los más desfavorecidos.