
Camino en procesión hacia tu savia,
y es mi huella nocturna y decadente,
terca herida de amor de flor de acacia
avanza estremecida entre el relente.
Me duele amor la vida y su crudeza,
por eso en mis noches la muerte trota
a ritmo maldito de versos, y brota
la agonía. ¡Dios, no encuentro pureza
cuando bordan las calles su tristeza
y el exceso proclama mi derrota!
Mas la sangre cortada con veneno
desploma mi sentir aún socavado,
ya todos los caminos se han cercado,
me siento barco orlado por un trueno.
Al borde del abismo, por ti peno,
mas por siempre, mi amor, triste apenado.
Ya atruenan las campanas, ¡Gin glorioso!,
pero merman de angustia mis visiones.
¡Despréndase mi aliento borrascoso
al unísono son de los bordones!
Hacia Caronte me arrastro andrajoso
mientras triste, me pudro entre tus dones.
Informa: elrincondesisifo.blogspot.com/2009/03/paseo-nocturno.ht