La historia más triste de la historia (XVII)

27 de Marzo del 2009 16:02:22 Por: anonimo

Categorías: Bibliotecas Etiquetas: , , , ,

La historia más triste de la historia (XVII)
Ahí estaba yo, espatarrado en el sofá, formando —totalmente hipnotizado— remolinos en el pelo del occipucio con mis dedos, como buscando entre sus raíces la memoria de cada palabra, de cada gesto, del significado que fuimos, compartidos. Tan satisfecho de casi nada. Como un adolescente imberbe que relame surrealistas expectativas en la busca del hedonismo eterno. Me pregunto cuál será el resorte que falla cuando la sangre irrumpe eufórica en cada órgano sin el tamiz de la sensatez. No podía ser sólo su belleza —a estas alturas no podía permitirme tal grado de frivolidad— pero no había nada más rotundamente cierto en ella que yo conociera. Era la desconocida más perfecta que hubiese podido imaginar si hubiera gozado del valor para afrontar la decepción de no tener la más mínima posibilidad de poseerla.
Ella había arrasado todas mis expectativas superándolas vertiginosamente con sólo su presencia y esa expresión mezcla de todo lo que no se ve, y uno anhela. Sin proponérselo suspendió mi futuro. Esa noche me conformé con ser una pieza de puzzle en manos de su incierto destino. No era un iluso, sabía que María no estaba pasando por un buen momento, la causa y la gravedad eran lo de menos, lo más importante a partir de ahora era lograr ayudarla a superarlo, aunque en aquel momento sólo le pareciera un incordio en forma de insecto, nadie podría evitar que considerase aquella tarea como el único camino directo a mi salvación.
Desperté sobresaltado, como si alguien me lo exigiese, tenía un vago recuerdo sobre un extraño sueño donde la gente podía elegir morir para nacer de nuevo, tantas veces como quisiera. No había una articulación que no me estuviera recriminando el haberme quedado dormido en el sofá, como posando para un cuadro de Picasso. Un sueño paranoico más, me dije, como intentado no involucrar a la realidad pura que era hasta entonces para mí, María…

Informa: laflordelapocalipsis.blogspot.com/2009/03/la-historia-m



Comentarios cerrados

Comentarios cerrados