El indicador que con mayor seguridad permite predecir el éxito escolar futuro de los niños pequeños en el sistema educativo es el número de libros existentes y la iniciación a la lectura en el hogar familiar.
Si hay libros en casa, con segurodad los padres seerán lectores. Los hijos verán leer a sus padres, éstos leerán a sus hijos -la típica estampa del progenitor leyendo a sus hijos antes de dormir-, se hablará de sus lecturas. Los efectos serán evidentes: los hijos enriquecerán su vocabulario, tendrán facilidad para la reflexión y el pensamiento abstracto, escribirán con corrección. Corolario natural será, por supuesto, el éxito escolar. Si los niños leen, están salvados: en este breve sentencia se podrían resumir todos los hallazgos de tanta investigación.
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Alejandro Navas. Profesor de Sociología de la Universidad de Navarra.
“Un predictor del éxito escolar”, En Heraldo de Aragón, 3 de marzo de 2009. Sección La Tribuna, pg.24.