
(…) Todo aquello que se entiende como natural en las letras inglesas y alemanas, todo lo que deviene terror o asombro inmediato, es acaso aún más simple y grato en Gogol: la super-naturalidad del fantástico. “Todos nosotros hemos salido del Capote de Gogol,” declaró Dostoievsky en algún momento. Super naturalidad, y tanta que muy a menudo y muy justamente se nos aparece como una forma de realismo. Nicolai Gogol inició con La Nariz, en 1835, un terreno nunca antes abordado con tanta sapiente destreza.
http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/2009/02/01/la-impaciencia-del-gatillo-fantastique/