La historia más triste de la historia (XIII)

26 de Enero del 2009 16:27:18 Por: anonimo

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La historia más triste de la historia (XIII)
Ahí yacía la diva de la elegancia con una expresión de dolor que ocultaba -en su apogeo- la que ya tenía desde que llegó; menos aguda pero más profunda. Le había roto dos uñas y lastimado el dedo corazón; seguramente el último reducto en su cuerpo para la esperanza y la propia satisfacción cuando todo lo demás enferma. Agitó la mano afectada como tocando la guitarra, intentando expulsar el daño, levantó la cabeza, apartó desairada sus rizos con una de las pocas extremidades que -desde que me emocionó por primera vez- yo le había dejado ilesa. Al verme, los ojos se le achinaron, sus mandíbulas llegaron a dar sombra, y la
sangre le hirvió como queriendo gritar y zarandearme; haciendo más intenso el dolor en sus dedos. ¡Vamos pégueme!, pensé. Así mis disculpas estarían a menos distancia de su perdón. Pero no lo hizo, tan sólo esbozo una frase que contenía en su tonalidad la esencia misma de su calvario; Una simple palabra envuelta en misteriosos destinos siempre encuadrados en su caótica realidad, dijo: ¿usted? Sí, otra vez yo, asentí apesadumbrado ante tan pobre respuesta, que por supuesto no ayuda un ápice a esclarecer ninguna de sus incógnitas existenciales.
La visión de la sangre colonizando el interior de sus uñas me impulsó, no sé aún muy bien por qué, a tener una actitud y decisión, al fin, de caballero.
-Si no me permite Usted que le cure las heridas me hará tan desgraciado como si tuviese la certeza de que voy a morir mañana, le supliqué.
-No se moleste, ha sido una funesta coincidencia, además tengo demasiada prisa, debo hacer unas llamadas urgentes.
-Puede hacer uso de mi teléfono todo el tiempo que quiera, de hecho, después de causarle tantas contrariedades, mi pensión prácticamente le pertenece, puede hacer lo que le plazca, considérela su casa. Pídame que la queme y mañana le entregaré con una sonrisa las ascuas

Informa: laflordelapocalipsis.blogspot.com/2009/01/la-historia-m



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