Me llamó la atención este breve artículo traducido de la Wired. Me parece una opinión muy útil para los bloggers conscientes de su oficio en el contexto pos-web 2.0. Cuando compartir imágenes, textos, música o videos en una multitud de nuevas y diversas redes sociales es tan fácil como escribir, entonces mantener un blog va reduciéndose a una labor ocasional.
En el mejor de los casos, el blog como espacio personal de expresión y creatividad hoy sirve para informar de lo que usted está haciendo en otra parte. O si uno es afortunado, tendrá un blog en la comunidad de una gran empresa o medio de comunicación para hacerse escuchar (siempre en el marco de lo que es permitido decir).
Hoy casi toda actividad que se realizada en la web se discute en una pluralidad de comunidades ajenas a la blogosfera. Ahí está el verdadero público, cada vez más especializado. O uno participa o pasa inadvertido. Por ejemplo, una buena idea jamás conseguirá llegar a su público meta únicamente encendiéndole velitas a las listas de Google. Llegará a unos cuantos de sus camaradas, pero nada más. Resulta más efectivo discutirla en alguna red social para ser debatida por propios y extraños (lo cual es hacerla accesible a mucha más gente) que esperar meses por un comentario no siempre bienvenido.
En otras palabras, el weblog personal ya no funciona como portal para su genio.
Ya quedan muy pocos blogs imprescindibles, cuyos propietarios hacen una labor admirable para mantener ese nivel. Pero generalmente usted los visitará para dar una hojeada a las entradas que no ha leído en los últimos 15 días. Y no por falta de tiempo. Hay demasiada actividad en otros lugares.
Y si por casualidad usted es uno de esos románticos que persiste en coleccionar nuevos weblogs, lo único que conseguirá es añadir a sus listas más entradas y enlaces que nunca leerá, por más interesantes que sean. Por si eso fuera poco, cientos de clones repetirán una misma entrada una y otra vez. Por eso ya no le importará perderse su blog favorito. Para todo lo demás existen sitios como Digg.
Por otra parte la publicidad disuasiva o el collage de añadidos estériles (que, como dice un amigo, desvirtúan el sentido de la lectura) hacen de muchos interesantes weblogs una espantosa vitrina de bisuterías, relojes, diccionarios, pronósticos del tiempo y horóscopos orientales. Una muestra de que las relaciones interpersonales en Internet ya siguen otras reglas.
La competencia es dura para el lector.
He aquí El Artículo.