Poemas de Rodolfo Ybarra

ANILLO DE MOEBIUS
Entro en Sano Juicio.
Me apersono en persona por una persona que no conozco.
Embaucado guardo en los bolsillos una cajita de fósforos y un gesto residual parecido al sarro.
Entrego todas las pruebas para ser juzgado sin más defensa que mi propia culpabilidad.
Poseo un antifaz para cualquier raudo delator-impostor y un código multiusos para
cualquier improvisa complicación.
Una puerta que da al lugar donde estoy está a la vuelta de esta puerta que no se abre ni
se cierra ni para adentro ni para afuera;
pero es seguro que esta puerta me protege de otra puerta donde alguien con una llave
inglesa busca nervioso las clásicas preguntas sin respuestas.
Ahora guardo en mi bolsillo a todo el universo y me quedo afuera de este círculo de
sucesos ocurrentes,
de hechos que giran como llantas usadas con una pregunta colgando de la comisura
radial de mis labios
y otra respuesta goteando en la absurda realidad del caucho de mis zapatos,
pues como todo el mundo que se precie no ando descalzo
y me miro en el espejo antes de salir por esa puerta que da al patio
donde un hombre atrapado y silencioso juega a leer serenamente este poema;
poema que empieza a su vez cuando guardo en los bolsillos una caja de fósforos
e imagino al impostor-delator a quien conozco
y a quien por enésima vez he venido a defender.
(del libro inédito “Helectrónica”)
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