Me detengo en la puerta al verme reflejado en el cristal. Miro a ambos lados por si alguien me ve entrar.
Entro con aire despistado como quien lo hace por primera vez.
Baja la escalera. Sonríe discreta. Me invita a quitarme ropa y a ponerme cómodo; me indica la estancia. Será sólo un momento.
Desaparece tras la puerta del baño. La oigo asearse.