El viaje terminó. Después de cuatro años y 210 números, Confabulario cierra sus puertas. En ese periodo, este suplemento fue una casa plural, un punto de encuentro entre el presente y la tradición, un lugar de ventanas abiertas donde se rindió culto al diálogo, el debate, la conversación. Agradecemos la compañía de nuestrolectores, el apoyo y la inteligencia de nuestros colaboradores, la solidaridad y los consejos de nuestros amigos. Agradecemos también a los directivos de EL UNIVERSAL que hicieron posible este proyecto. Con esta edición, Confabulario se va. Pero de algún modo se queda.
Héctor de Mauleón
¡Deberia de impedirse que esto suceda!
¿Y se puede saber porqué se va? si lo que más falta en este país es que se fomente la cultura.
Para saber el por que, Miguel. Si lees la despedida, no dice más.