Capítulo 3: 1950
Hay vidas que se sostienen por puro empeño, anda Agustina Viamonte pensando esa noche de julio, sentada a la puerta de su casa, obstinada ella también durante mucho tiempo, como su propia vida, en resistir. Está Agustina en su cosas, oye que dicen la consuegra y la nuera, que después de cenar han venido calle abajo para sentarse un rato a la fresca. [...]
laarquitecturadetushuesos.wordpress.com/2008/04/20/capitulo-3-195
Notificar sobre contenido inadecuado
