Cada dos semanas muere una lengua
Marie Smith Jones ha muerto en la cama mientras dormía a sus 89 años. «Al menos ya no sufrirá más porque había padecido muchos dolores durante años», describió la agonía su nieto. La noticia, trágica, habría pasado desapercibida si no llega a ser porque con Marie Smith Jones desaparecía de la faz de las lenguas el eyak, ya que la cacica de Anchorage era su postrer hablante, la última nativa, y heredera de un habla caída en el precipicio del olvido: la última jefa de una menguante tribu a la que había llevado a una batalla legal contra las grand
abc.es/20080309/cultura-cultura/cada-semanas-muere-lengua_2008030
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