He perdido la cuenta de las veces que he leído y releído El Corsario Negro. No he leído ni mucho menos toda la obra de Salgari (que rondarán casi la centena de novelas), pero de entre todas sus aventuras marítimas, siempre me quedaré con aquel corsario valiente y decicido que, por lealtad al juramento hecho a sus hermanos asesinados, abandonaba a la deriva en una barca, en mitad de la tormenta, a su amada.
Informa: ladynere.blogspot.com/2008/02/salgari-y-el-corsario-neg