Alexander Berkman ofrece, en sus "Memorias de un anarquista en prisión" (Melusina, 2007), un retrato a corazón abierto de los padecimientos, dudas y temores que le deparó mantenerse fiel a su utópica creencia de que era posible construir un mundo justo y equitativo en el que no existiera la pobreza ni la explotación humana.
Informa: carpediemblog.wordpress.com/2007/09/03/confesiones-anar